Después de años perdonándolo todo, una madre decidió establecer un límite en su propio hogar
Eleanor se levantó temprano aquella mañana y preparó el desayuno que durante años había reservado para los momentos especiales: panqueques recién hechos, café caliente y una mesa cuidadosamente arreglada. Sin embargo, aquella vez no había nada que celebrar. La noche anterior había ocurrido un grave conflicto con su hijo adulto, Dylan, y Eleanor había comprendido…